En 2014, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y su esposa compraron un departamento en Asamblea 1100, en Caballito, por alrededor de US$ 105 mil. El 15 de noviembre de 2024, Bettina Angeletti, esposa del funcionario, escrituró una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Ese mismo día se constituyó una hipoteca por US$ 100 mil sobre el departamento de Asamblea, a favor de 2 mujeres, Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio, que figuran como acreedoras del préstamo. El inmueble pasó a constituirse como garantía de esa deuda. No hubo intervención de ningún banco ni crédito hipotecario tradicional: se trató de un crédito entre particulares (hipoteca con salgo de sueldo), por un monto casi equivalente al valor original del departamento, firmado en la misma fecha en que la familia adquirió la vivienda en el country. Un año más tarde se registró un esquema similar con el inmueble sobre la calle Miró, Caballito. En noviembre de 2025, Adorni y su esposa compraron ese departamento por una cifra cercana a US$ 230 mil. En esa misma operación, dos vendedoras, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, le otorgaron a Adorni un préstamo privado de US$ 200.000, también documentado mediante hipoteca. Una vez más, casi todo el valor del departamento quedó cubierto por un crédito de particulares, sin participación del sistema financiero. En los dos casos se observan los mismos elementos: créditos en dólares otorgados por mujeres particulares, en el segundo caso jubiladas, y no por bancos; constitución de hipotecas sobre propiedades del propio funcionario como garantía; y coincidencia entre la firma de esos préstamos y la compra de propiedades de mayor valor. La investigación apunta ahora a verificar si las mujeres que aparecen como acreedoras tenían capacidad económica real para conceder esos montos, cuál es el origen de los fondos utilizados y si estos mecanismos se emplearon para financiar efectivamente las nuevas propiedades o para justificar aumentos patrimoniales que no se corresponden de manera clara con los ingresos y la trayectoria declarada por Adorni.
Martín Carrizo






